Termografía en edificios

NOVEDADES EN EFICIENCIA ENERGÉTICA

 STRUCTURA: Fachada autoportante de ladrillo cara vista para cumplir el CTE

Debido a los cambios recientes de la normativa, el nuevo DB HE del CTE (Documento Básico de Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación), de obligado cumplimiento desde marzo del año 2014, promueve de una forma clara la utilización de las fachadas autoportantes de ladrillo cara vista, frente a las fachadas convencionales.

 

Las fachadas de ladrillo cara vista representan una de las unidades constructivas más im­portantes en las obras de edificación de nuestro país. Paradójicamente, sus prestaciones, soluciones y especificaciones técnicas no han sido suficientemente consideradas en la nor­mativa de obligado cumplimiento hasta la aprobación del Código Técnico de la Edificación (en adelante, CTE). Así, la forma de concebir, proyectar y construir los cerramientos de fachada evolucionó durante la segunda mitad del siglo pasado sin el respaldo de un cambio en el mismo sentido de la normativa o, al menos, de sus reglas de aplicación.

La elaboración del CTE supuso un considerable esfuerzo de unificación de todas las normas de obligado cumplimiento que regulan el proceso edificatorio en nuestro país, armonizándolas con las exigencias que impone la Comunidad Europea. Supuso también un esfuerzo por cubrir lagunas y dar respaldo legal a determinados materiales, sistemas y tipos constructivos que habían permanecido durante décadas en un vacío legal, entre los cuales estaban los cerra­mientos de fachada (Maiztegi, A. & Astudillo, J., 2006).

En este marco de cambio en el ámbito de la edificación en España, y sobre todo debido al nuevo enfoque de la normativa, que pasó a tener un carácter prestacional en lugar de pres­criptivo, se gestó el tipo constructivo de fachada autoportante STRUCTURA para afrontar el reto que suponía la nueva normativa con soluciones competitivas y de elevadas prestaciones, para los cerramientos de fachada de ladrillo cara vista.

La fachada autoportante STRUCTURA es el resultado de una rigurosa y sistemática explora­ción de las diferentes soluciones de fachada que se venían utilizando hasta ese momento, analizadas bajo la óptica de las exigencias de índole mecánica para cumplir el requisito esen­cial de Resistencia y Estabilidad (Río, C. & Gil, J., 2006). Este tipo constructivo se decantó como la mejor solución desde el punto de vista estructural, por su simplicidad constructiva, por sus elevadas prestaciones y por el bajo coste en recursos auxiliares (Hispalyt, 2008).

STRUCTURA es la marca que identifica el tipo constructivo de “fachada autoportante” para la hoja exterior de los cerramientos de fachada con ladrillo cara vista empleando el sistema G.H.A.S.

Esta solución consiste esencialmente en disponer la hoja exterior del cerramiento pasando por delante de la estructura del edificio en la totalidad de su espesor, utilizando el propio muro de ladrillo como elemento estructural portante de sí mismo. Con el sistema G.H.A.S. de fachada autoportante, ésta arranca desde un elemento firme (cimentación, forjado de primera planta, angular, etc), y emplea anclajes en forjados y pilares que garantizan la estabilidad de la fábrica, y armadura de tendel para transmitir esfuerzos horizontales, con­siguiendo de esta forma soportar las acciones horizontales de viento.

Recientemente, las normas de edificación han experimentado otro cambio importante en el ámbito relacionado con la eficiencia energética de los edificios, para adaptarlas al cumplimiento del ambicioso Objetivo 2020. Se han modificado, tanto las prestaciones exigidas a los edificios en materia de ahorro de energía con un considerable aumento de las exigencias, como el enfoque a utilizar para su análisis. Esta circunstancia afecta directamente a la unidad constructiva de los cerramientos de fachada, como parte inte­grante de la envolvente térmica de los edificios.

La fachada autoportante de ladrillo cara vista STRUCTURA es muy eficaz desde el punto de vista de la eficiencia energética de la envolvente exterior del edificio, puesto que elimina los puentes térmicos que se producen en el encuentro de la fachada con los forjados y pilares; permitiendo, además, soluciones de fachada ventilada, incorporando las ventajas que ello supone en el comportamiento higrotérmico.

Así, ante el nuevo Documento Básico de Ahorro de Energía (DB HE) del CTE, obligatorio desde marzo del año 2014, la fachada autoportante STRUCTURA es la solución óptima, ya que podrá emplearse normalmente en todas las zonas climáticas, mientras que el uso de las fachadas confinadas, estará normalmente limitado a zonas climáticas favorables y a deter­minados diseños de edificios.

Además, la fachada autoportante STRUCTURA no es una solución constructiva novedosa para cumplir el DB HE del CTE, ya que el sistema G.H.A.S.® de fachada autoportante se desarrolló hace más de 10 años para evitar las patologías de tipo estructural que aparecían en algunas fachadas convencionales o confinadas entre forjados.

Y es que, desde el punto de vista de la respuesta estructural, la solución de fachada autoportante sustentada sobre sí misma también es más eficaz que las soluciones convencionales de ladrillo apoyadas planta a planta en los forjados, puesto que los efectos beneficiosos del propio peso y de la continuidad contribuyen en buena medida a la estabilidad frente a las acciones horizontales.

Para más información: http://www.hispalyt.es/show_doc.asp?id_doc=8513

Fuente: Revista conarquitectura (número 57 de febrero del año 2016), gentileza de HISPALYT http://www.hispalyt.es.